Vivienda

Cómo mudarse sin perder los nervios. Parte II

 

¡Ya estás en tu nuevo hogar! Una mudanza puede ser una tarea agotadora, sobre todo si la casa que acabas de comprar tiene dimensiones diferentes a la que tenías antes. Ahora viene el momento de desembalar y acomodarlo todo. Y aunque creas que es una acción titánica, si sigues estos consejos, podrás terminar antes de tiempo y de forma organizada. Además, también pensamos en las familias con niños y traemos algunos trucos geniales para que ellos ¡se sumen al nuevo reto!

 

Plantas. Comprar plantas debe estar al inicio de tu lista de tareas pendientes. Puede parecer una tontería, pero las plantas de interior limpian el aire, lo cual es ideal si has utilizado pinturas o has instalado suelos con compuestos volátiles. Pero, por encima de todo, lo más importante es que las plantas harán que te sientas enseguida como en casa.

Todo en su sitio. Pon cada mueble y cada caja en la habitación que les corresponde, para evitar el caos cuando vayas a desembalar. De este modo, mantendrás un orden cuando empieces a guardar tus cosas. No te agobies, lo primero que tienes que hacer es montar aquellos muebles imprescindibles como las camas, la mesa del comedor o los armarios.

Prioridades. Lo más adecuado es empezar por las habitaciones y la cocina, pues después de un agotador día de mudanza entre cajas para abajo y cajas para arriba, lo que más apetece es darse una buena ducha, cenar algo rápido e ir a la cama para descansar y recuperar fuerzas para el segundo día. Además, durante la cena es un buen momento para hablar entre todos y así ver cómo decorar una habitación pequeña y qué función tiene cada uno de los miembros de la casa para, así, ir ayudando a colocar las cosas en su nuevo lugar.

Nueva casa, nuevas compras. Cada vivienda tiene sus peculiaridades por lo que de seguro necesitarás comprar algunas cosas nuevas. Por ejemplo, tal vez tu anterior cocina era pequeña, pero la nueva presenta un gran espacio vacío justo en medio que pide a gritos una mesa y sillas. Reservar un poco de dinero para este tipo de necesidades puede ayudarte a fijar un presupuesto realista y a cumplirlo.

El segundo día. Después de haber descansado, toca enfrentarse al segundo día. Avanzaste bastante, pero aún quedan cosas a las que darle un lugar. Para este segundo día lo ideal es empezar por la cocina. Esta estancia seguramente sea la parte más complicada, ya que hay que guardar demasiadas vajillas y hay que priorizar cuál va delante y cuál al fondo o, por ejemplo, dónde se guardan los vasos y la compra. Saber cómo organizar una cocina pequeña no siempre es fácil.

Lo innecesario. Tira algunas cosas más incluso después de mudarte. No importa cuán exhaustiva haya sido la limpieza que has hecho antes de empaquetarlo todo. A veces, algunas de las cosas que has decidido traerte a la nueva casa con el mayor convencimiento resulta que no encajan en el nuevo espacio como esperabas. Intenta que eso no te frustre demasiado y tómatelo como ley de vida. Véndelas, regálalas a un amigo o, si realmente las tienes un cariño especial, quédatelas. Pero solo si dispones de espacio donde guardarlas.

Y si tienes niños…

Mente positiva:  Si mantenemos una actitud alegre ante el cambio ellos en cierto modo se “contagiarán”. Conviene preparar a los niños antes de llevar a cabo la mudanza, teniendo en cuenta las necesidades particulares de cada hijo, explicándoles claramente y con sinceridad las razones del traslado, sin que piensen que es algo arbitrario, lo cual dificultaría la comprensión y aceptación. Sea cual sea el motivo del traslado, deberían conocerlo.

Destaca las cualidades positivas del lugar al que te trasladarás para que los niños vean un aliciente. Nunca idealicemos el nuevo destino. En este sentido, pues realizar visitas previas a la mudanza con tus hijos, para que ellos sientan que también participan en la toma de decisiones.

Conviene conocer los atractivos de ese nuevo entorno, teniendo en cuenta los gustos de cada niño (instalaciones de ocio, deporte, cultura, naturaleza…). Respecto a la logística, hay que procurar que todas las pertenencias del niño lleguen sin problema, que no se extravíen sus juguetes, su ropa… Tenerlo todo bien localizado ayudará a la instalación en el nuevo hogar.

Implica a los niños en la decoración de la nueva casa, especialmente de su habitación. Ellos pueden ayudar a elegir y montar muebles, escoger cuadros, pósters, pintura, complementos como la colcha o cojines para la cama.

 

 

Con información del blog Leroy Merlin